lunes, 30 de octubre de 2017

DÍA 1: TOKYO

Gracias al jetlag no tuvimos ningún problema en levantarnos, así que un café bien cargado (en casi todos los alojamientos el café ó té es gratuito) y unas galletas que teníamos del viaje y... ¡comenzamos!

Una de las cosas que más nos llamaban la atención de Japón, sobre todo a Manu son las frikadas, así que¿ por qué no comenzar con uno de los mayores choques culturales que nos podía ofrecer la ciudad?

Aunque ya habíamos activado nuestro ticket de metro 72h, decidimos ir caminando y así aprovechar a familiarizarnos con la ciudad, el calor y la humedad. En 15-20 minutos nos acercamos a la zona de Ueno, atravesamos el Mercado de Ameyoko que aún no estaba abierto al 100%, aunque parezca extraño, hasta las 9-9:30 no comienza la vida en las tiendas y puestos. Eso si, desde las 8 ya podíamos ver a un montón de gente haciendo cola afuera de las salas de juego y Pachinko.






Como aún era pronto, decidimos acercarnos a visitar nuestro primer templo:  "Kanda Myojin". Una de las cosas que más nos impactó fue como, a escasos metros de una de las calles más ajetreadas y locas de Tokyo se puede encontrar un Templo en el que se respire tanta paz y tranquilidad.








Ahora si que si... ¡comenzaba la locura! Sobre las 10:00 la calle se llena de gente: disfraces, muñecos, comics... Akihabara es el paraíso de los frikis, el templo del manga, y para los menos aficionados como es mi caso: un lugar en el que no perder detalle: sólo observando a la gente se puede pasar toda una mañana, además en cada una de las tiendas se pueden encontrar cosas de lo más pintorescas.

Si os queda tiempo y ganas, no os podéis perder las salas de juegos: allí se puede encontrar litreralmente de todo: guitar hero, pachinko, máquinas de peluches... ¡de todo!








Después de una mañana entera en esta zona, comenzaba a entrarnos el hambre, así que nos acercamos a un centro comercial que hay en la zona a comer un riquísimo Ramen.
Allí por primera vez descubrimos el sistema de compra en la mayoría de los restaurantes Japoneses a través de máquinas.



Durante una conversación con Augusto (quien sería nuestro guía en la Excursión a las 5 lagos), nos contó que en Japón se han puesto muy de moda estas máquinas. Te acercas, seleccionas qué quieres comer, metes el dinero y te dan un ticket, con éste te acercas a la barra y cuando esté tu pedido te lo dan y.. ¡a comer!: rápido, cómo y eficaz, aunque... esconde algo más, los japoneses son muy tímidos, no quieren molestar ni ser molestados, así que esta clase de sistemas les hace "ahorrar" en palabras y así no molestar ni ser molestados. Pequeñas curiosidades del mundo nipón...

Una vez recobramos fuerzas, continuamos nuestro recorrido por Tokyo. Nos acercamos al Tokyo Metropolitan Government Office Building, que en su planta superior tiene un obsevatorio gratuito desde el que se puede ver toda la ciudad. Las vistas espectaculares, y a pesar de ser gratuito no había mucha cola.



De ahí decidimos acercarnos a la zona de Shinjuku a ver el famoso Hotel donde fue grabada Godzilla. Después de varias vueltas sin encontrarlo, tuvimos que preguntar, y resulta que no se ve tan fácil como creíamos, si no que hay que alejarse un poco para tener una buena visión de la figura, además si eres un poco paciente comenzarás a escuchar sonidos que te resultarán familiares... ¡una vez más, cosas que sólo pueden encontrarse en Tokyo!



La noche se nos echaba encima y el cansancio comenzaba a notarse, pero no queríamos acabar el día sin acercamos a otro de los puntos más famosos de la ciudad: El cruce de Shibuya, donde se han grabado varias películas, videoclips, anuncios para TV...

Primero nos subimos al Edificio de la estación de Shibuya donde, subiendo a la planta más alta se puede gozar de unas vistas impresionantes del cruce.


Después bajamos a experimentarlo en nuestras propias carnes: 3, 2, 1... ¡locura! es increíble cómo cientos de personas cruzan en diferentes direcciones una calle, sin ni siquiera tropezarse. ¡Una maravilla!


Además aprovechamos para visitar la estatua de Hachiko, que fue un perro japonés de raza akita, recordado por su lealtad a su amo, el profesor Eisaburō Ueno, incluso varios años después de la muerte de este. Si os interesa la historia, incluso hay una película protagonizada por Richard Gere.


La lluvia y el cansancio pesaban, así que cogimos el metro para ir al hostel, paramos en el supermercado a comprar unas cervezas y la cena, es una maravilla porque en todos los supermercados tienen comida preparada fresca, muy rica y a buen precio, ¿qué más se puede pedir?